Mostrando entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arte. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de septiembre de 2007

Place to Passage





Visto en el MUSAC de León, como parte de la exposición EXISTENCIAS. Es una videocreación de Hussein Chalayan titulada Place to Passage.

Leer más...

domingo, 10 de junio de 2007

Dogma 95 (I)

¿Qué es Dogma 95?.

Consultemos la wikipedia...

Dogma 95 (en danés Dogme 95) es un movimiento fílmico desarrollado en 1995 por los directores daneses Lars von Trier, Thomas Vinterberg, Kristian Levring y Soren Kragh-Jacobsen. Su meta es producir películas simples, sin modificaciones en la post-producción, poniendo énfasis en el desarrollo dramático.

Más allá de la simple provocación de denominar voto de castidad a una serie de normas puestas sobre el papel que se pueden consultar (de nuevo) en la wikipedia por lo que no reproduciré aquí el movimiento Dogma 95 es un intento de reorientar el cine.

No es ningún secreto que gran parte de los creadores actuales de cine carecen de ideas. Las segundas, terceras cuartas o n-ésimas partes, los remakes o las actualizaciones, más o menos afortunadas, inundan regularmente las carteleras. Incluso en el cine de género se empieza a echar mano a veces desafortunadamente de obras maestras del tebeo.

Hoy en día, muchos conciben el cine como un espectáculo circense en el que multitud de efectos especiales inundan la pantalla para dar una mayor importancia al contenido que al continente. En otras ocasiones presuponen que una cara bonita o conocida basta para contentar al espectador. Hay también buenos artesanos que producen unas sentimentales y empalagosas historias con las que el espectador no puede dejar de enternecerse si no carece de sangre en las venas. Técnicamente impecables pero visualmente pobres.

Existen sin embargo creadores de cine intentan ir más allá. No se trata de una mera cuestión de si personalmente a tal o cual director se le ha subido la fama a la cabeza. Los miembros de Dogma 95 hacen un llamamiento para experimentar con el cine. Es más, al contrario de lo que algunos piensan, y cito textualmente el manifiesto:¡Además, juro que como director me abstendré de todo gusto personal! Ya no soy un artista.. Seguiré pensando, a pesar de todo que Dogma 95 es aire fresco en el panorame cinematrográfico actual. Con sus defectos y sus virtudes pero notablemente diferente y diferenciado del cine convencional actual.

Es más, me parece un grito contra ese movimiento reaccionario que concibe el cine como una técnica artificial carente completamente de imaginación y que simplemente es una herramienta para transcribir a imágenes y sonido un guión como si se tratara de una obra de teatro. Puede que guste, puede que no, pero el cine Dogma 95 provoca al espectador. Es más, muchas de las películas comerciales actuales comienzan a utilizar elementos experimentados en Dogma 95.

Estoy de acuerdo que algunos directores se han endiosado en cierto modo con estos experimentos, Lars Von Trie incluido. Pero no es menos cierto que algo parecido sucedió hace ya tiempo con otro movimiento llamado Novelle Vague de lo cual parece que se olvidan esos que ahora critican a Dogma, esos mismos mismos que llenan su boca con nombres como Jean Luc Goddard... ¿Quién no ha visto por ejemplo La chinoise y ha salido dicendo que era una burla...?. Pero aquí y ahora se considera a la Novelle Vague como uno de esos movimientos que intentó renovar el cine y que contribuyó al cine tal y como lo conocemos ahora.

Dogma no es perfecto. Es más, muchas de las películas marcadas con el sello Dogma incumplen muchas de sus propias reglas. Pero, como dirían en otra famosa película de aventuras, estas no son realmente unas reglas si no una serie de directrices. Y no olvidemos que, cuando la industria intentó apoderarse de certificado en un intento por vender más (tan malo no debía ser cuando el resto de mundo hacía películas según las reglas...) los propios impulsores tuvieron el coraje de acabar la pantomima.

Porque, no nos engañemos, el manifiesto Dogma no es más que una burla formal en si mismo. Es una llamada de atención: todo el mundo puede hacer cine. Ya no es necesario un presupuesto exorbitante para contar una historia. No son necesarios actores con un caché con tantos ceros que dan vértigo sólo pensarlo. Lo importante es el fondo del manifiesto y no el formalismo en si que es la capa en la que se suelen quedar su críticos.

Estoy convencido de que, con el tiempo, se considerará al movimiento Dogma como lo que es, un soplo de aire de fresco en un mundo anquilosado y reaccionario. Una bofetada a un cine actual que concibe las películas como productos de laboratorio sociológico, guiando y saturando al espectador y acabando completamente con su capacidad de crítica. Que nadie se engañe. Cuando Jean Luc Godard hizo Al final de la escapada, muchas voces susurraban aquello de ya no se hace cine como el de antes...
Enlaces de interés:
http://rcci.net/globalizacion/2000/fg121.htm
http://www.mundofree.com/cine_escandinavo/Dogme_95.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Dogma_95
http://usuarios.lycos.es/DOGMA/
y, por supuesto no se puede dejar de consultar el enlace oficial:
http://www.dogme95.dk/
Buenas noches... y buena suerte...
El jefe de todo esto.

Leer más...

sábado, 9 de junio de 2007

Reflexiones sobre el Arte (II)

Y ahora, otro punto de vista sobre el tema del Arte. Espero que os guste.

Leer más...

miércoles, 6 de junio de 2007

Reflexiones sobre el Arte

A petición de EL MANCO, en este post os presento un escrito que redacté en 1998. Por entonces mi nariz era mucho más pequeña, pues aun no me había convertido en mentiroso profesional. El texto en cuestión trata de dar una definición amplia de Arte, en la que cabrían tanto los relatos de Cortazar como los goles de Zico. Han pasado casi diez años desde que parí esta teoría, y no estoy seguro de que, a día de hoy, me identifique totalmente con ella. No obstante, me apetece someterla a vuestra consideración y que tratéis de encontrar argumentos y ejemplos para corroborarla o desmontarla. Ahí va eso:



"El comportamiento humano se rige por dos principios: el instinto de supervivencia y el instinto de reproducción. El instinto de supervivencia es el que nos mueve a trabajar, a procurarnos alimento, vestido y vivienda, a no dejarnos atropellar por los coches. Por el instinto de reproducción perseguimos a los seres del otro sexo, nos peleamos con los del nuestro propio y nos ponemos en ridículo ante unos y otros.

Analizados los motivos de las acciones de hombre, casi todas responden a uno de estos dos estímulos. Pues bien: Toda actividad humana que no persiga la supervivencia o la reproducción, es Arte.

El comportamiento humano responde a esta dualidad motriz porque somos animales. Ellos llevan el instinto hasta sus últimas consecuencias, y nada de lo que puedan hacer se escapa de ambos impulsos. Nosotros, en cambio, tenemos una tercera categoría de actuación, que es el Arte. Por tanto, el Arte es lo que, a ojos de un observador imparcial, nos distingue de todo el reino animal, lo que nos hace especiales, auténticamente hombres.

Hacemos Arte siempre que no comemos o follamos, siempre que no realizamos acciones cuyo fin último sea comer o follar. Hacemos Arte todo el tiempo, y casi sin querer. Hacemos Arte cuando cantamos en la ducha, cuando garabateamos los apuntes en las clases aburridas, incluso cuando eruptamos por el mero placer de hacerlo. El Arte es mucho más que la Pintura, la Escultura, la Arquitectura, la Música, la Poesía y el Teatro.

Partiendo de un concepto tan amplio, no es difícil deducir que el Arte no tiene reglas. Las acciones no instintivas, y sus consecuencias, las obras, no son o dejan de ser Arte por ajustarse a unos cánones objetivos, y, mucho menos por encajar en el gusto subjetivo (y pervertido) de los críticos. Lo son, o no lo son, por definición.

Los artistas son los profesionales del arte. Crean en pos del dinero (supervivencia), o de la fama (que no deja de ser una forma de intentar perpetuarse, ya sea pasando a la posteridad, ya impresionando al otro sexo y llevándoselo a la cama). Luego sus obras no son Arte.

Esta aparente contradicción se salva introduciendo al espectador, al lector, al consumidor, al usuario del arte. El que mira un cuadro, el que lee una novela, el que escucha una canción, no busca la supervivencia individual o de la especie. Por tanto, está haciendo arte: la obra de los artistas se convierte en arte a través de su uso. De esta forma, si aceptamos que la calidad artística puede cuantificarse, lo cual es harto dudoso, habría tanto más categoría en una obra cuantos más consumidores tenga.

¿Qué es lo que busca el espectador en el arte? Placer. Placer estético. El espectador aspira a que la obra le haga cosquillas en el alma, que despierte en su interior una sensación de belleza, que unos viven con la cabeza (si es una creación intelectual), otros con el corazón (si es sentimental), y algunos, incluso, con el bajo vientre (erotismo y pornografía). Si aceptamos que el placer puede mesurarse, lo cual es harto dudoso, una obra sería tanto más artística cuanto más placer estético produzca.

El crítico es el espectador profesional (supervivencia). Nada hay de artístico en su mirada. El crítico es el asesino del arte.

Conclusiones:

El arte no tiene porque ser, necesariamente, un medio de crítica social, moral, o política; la crítica persigue siempre mejoras económicas, y estas se reconducen fácilmente a la supervivencia y la reproducción. El arte no tiene porque ser realista, ni sincero; la obra de arte no es un acta notarial de hechos, ni de sentimientos, ni de impresiones; es sólo un instrumento de deleite. El arte no tiene porque ser sesudo, ni aburrido; pensar es bueno y placentero; pensar mucho es estéril, y suele producir dolor; si al usuario le duele la cabeza, o el alma, o se queda dormido, no está para la obra, y no hay arte. El arte, finalmente, no tiene porque ser críptico y elitista; nadie puede disfrutar lo que no entiende;. si nadie comprende la obra, nadie querrá contemplarla, y no habrá arte.

El Arte, con mayúscula, no es bueno ni es malo. El arte con minúscula, el de los artistas, es tanto mejor cuanto más placer produzca a mayor número de personas, si es que ambos parámetros se pueden calcular.

Sin críticos, viviríamos mejor.

Si consideramos que la supervivencia y la reproducción son las cosas esenciales, bien se podría decir que el arte es el oficio de lo inútil. Pero si nos damos cuenta de que estirar nuestra vida y la de nuestra especie por los siglos de los siglos es una actividad un tanto hueca si solo se justifica en si misma, llegaremos a la conclusión de que, tal vez, el Arte sea lo único que da contenido a la existencia. Lo único útil de verdad"
.

(Reflexiones sobre el Arte, Pinocho 1998)

Leer más...

viernes, 1 de junio de 2007

Danza y arquitectura.




En nuestra reciente visita a Praga nos llamó la antención, entre otras cosas, este edificio. Aparece a la orilla del río Moldava, cuando uno trata de escapar un poco del tinglado turístico de la zona vieja de la ciudad.

Comunmente se conoce como el edificio "Ginger & Fred".

Leer más...