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domingo, 18 de noviembre de 2007

Valdoviño.

He aquí la playa de Valdoviño. Belleza sin maquillaje.



El edificio al que se hacía referencia en otra entrada es este:


Finalmente en el siguiente vídeo puede verse una paronámica de la playa. Comienza al final del acceso principal a la misma, donde estaba el muy recientemente derribado Coyote. Continúa con el "engendro", pero justo después puede apreciarse el arenal en todo su esplendor.





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jueves, 20 de septiembre de 2007

Madame ha vuelto

He vuelto (sí Pinocho), he vuelto de las vacaciones por si no os quedaba claro. No puedo objetar nada al gran relato de Dark sobre nuestra expedición a Berlín...se comportó como un gran guía y un gran paciente....Como no había descansado suficiente (la lucha entre la Stasi y el museo judío fue fatricida, verdad Dark?), pasé tres días en la Isla de Ons.....y como os aprecio, os lo recomiendo.


Es una isla mediana que se encuentra en la ría de Pontevedra, es fácil de recorrer y tiene unas playas divinas. Además está plagada de hippies, los cuales te amenizan la noche con sus cánticos y sus fumeteos. Sólo se puede ir en los meses de junio a septiembre pero para descansar y desintoxicarse es ideal. te puedes alojar en una de las dos casas que hay (50 euros/habitación)...casa que se encuentra encima del embarcadero.....se come y cena de vicio...y si hay un tiempo agradable, es maravilloso.

PD. Falansteriano, te iba a gustar, hay una playa nudista preciosa....



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domingo, 16 de septiembre de 2007

Un viaje por la historia: Berlín - Agosto del 2007 (día 3)

Un nuevo día ante nosotros en Berlín en esta nueva entrega de las crónicas de un viaje a Berlín. Esta vez el sueño ha sido algo mejor y me levanto más descansado y preparado de nuevo para una nueva caminata. El día de hoy promete muchas nuevas y variadas emociones así que nada como un buen desayuno para iniciar el día.

Tras la experiencia de la caminata del día anterior, y antes que de mis pies digan ¡basta!, decido comprar un billete de metro. Además esta vez las pilas las tengo cargadas y puedo llevar mi propia cámara al hombre (no es que me haga mucha ilusión llevar la cámara al hombro pero completa mi imagen de turista al hacer juego con la guía de la ciudad que llevo en la otra mano...
Así que cojo el metro en Bülostrasse y pongo rumbo a la catedral donde he de reunirme con mis guapas e inteligentes compañeras de viaje (error corregido querida...). Tras un corta espera al sol nos juntamos de nuevo y, tal y como estaba planeado, vamos a entrar en los museos de la Isla de los museos.
Es curioso que, al estar todos los museos juntos, hay un instante de confusión en torno a qué museo quieres ver primero. El asunto se solucionó por mayoría, así que el Museo de Pérgamo sería el primero. Para solucionar la cosa adquirimos entradas del tipo especial que permiten visitar todos los museos de la Isla con mismo ticket en el mismo día. Como llegamos justo a la hora de apertura (10:00 AM) no hubo demasiados problemas para adquirir las entradas y para entrar en el museo. Como detalle curioso he de decir que todos los museos de la Isla cuentan, en el precio incluido en la entrada, con una audioguía en castellano que va describiendo la visita, ya sea una rápida visita guiada predeterminada o simplemente una descripción y anecdotario sobre muchas de las obras contenidas en el museo. Personalmente el detalle de la audioguía me pareció muy bueno aunque he de decir que sobre determinadas obras se dedicaban a decir lo evidente, es decir, que si en la escena salía una hoja de parra en la parte izquierda y cosas por el estilo que, a veces, no parecían, o no lo explicaban, tener simbología alguna por detrás. Y otro detalle, esta vez negativo para el museo de Pérgamo, fue la constatación del curioso hecho de que sólo existían unos aseos para todo el edificio que, además, estaban en la parte exterior a la zona de exposición, razón por la cúal se veía a la gente continuamente entrando y saliendo por la supuesta salida del museo.
Nada más entrar te das de bruces con el famoso friso del templo de Pérgamo. Resulta bastante espectacular entrar en una gran estancia con una reprodución del museo que da entrada a un piso superior y las paredes llenas con el friso original del templo. Una verdadera maravilla...

Luego se pueden recorrer las estancias situadas a la derecha de la entrada para admirar una serie de obras escultóricas sobre todo, pero también de arte funerario y mosaicos, de la época grecoromana. Algunas interesantes pero por lo demás en ciertos museos españoles hay mayor variedad.

Lo que era una verdadera lástima fue que estuvieran con los trabajos de reconstrucción de la fachada del mercado de Mileto, que nos impidió disfrutar del mismo.
De esta forma, tras haber recorrido, con mayor o menor rapidez, la zona escultórica grecoromana, la siguiente etapa y para mi gusto la más interesante, es el arte de Oriente Próximo antiguo (sumerios, babilónicos y, como no, los hititas, esos grandes desconocidos...). Ante nosotros se abría, majestuosamente, la puerta de Isthar...

Dentro de esta zona, pudimos encontrar maravillas como la Vía de las Procesiones de la antigua Babilonia o la fachada del palacio de Mshatta. No puedo evitar sin embargo, tener una clara preferencia por esta parte del museo así que dejaré unas cuantas fotografías de muestra...


Tras este agotador recorrido por el museo de Pérgamo decidimos hacer una parada de avituallamiento antes de continuar al museo egipcio así que nos dirigimos hacia una de las calles que nos habían recomendado para comer, Oranienburgerstrasse, así que, de camino contemplamos la sinagoga con sus doradas cúpulas refulgiendo al sol...

El lugar donde comimos tenía pinta de ser típicamente alemán de manera que, a priori, parecía adecuado. Luego resultó que no estaba mal, pero tampoco era tan típico como parecía dar a entender. En cualquier caso, hay que decir que en esta calle había unos cuantos lugares para comer.
Tras la comida todavía quedaba por ver el Museo egipcio así que, utilizando la misma entrada, allí dirigimos nuestros pasos. Una buena muestra de arte egipcio complementaria de otras como la del British Museum y de la cual dejo una muestra en esta foto...

O esta otra más clásica...

A estas alturas, todo el grupo estaba un tanto saturado de museos así que cambiando de tercio, nuestro paseo en el autobús número 100 (uno de los clásicos para recorrer el centro turístico de la ciudad) nos llevó a PostDamerPlazt a contemplar el nuevo Berlín con su innovadora arquitectura y sus restos del pasado (allí se pueden contemplar algunos fragmentos del muro de división entre las dos Alemanias...).

Una lástima que tanto el Lego experience como el museo del cine estuvieran cerrados (además de la saturación de museos...) pero esto nos permitió continuar camino hacia la zona del Zoo y ver la diferencia entre la vieja y la nueva Iglesia situada a sus puertas...


Así pues, cercanos ya a terminar el día recorrimos la zona de compras que circunda Europa Center y, como no, entramos en los famosos grandes almacenes KaDeWe que serían el equivalente berlinés del Harrod's de Londres.
Menudo lío que había allí montado con unas cuantas modelos (tipo esquelético) pululando con una gran capa de maquillaje. Y no digo nada de la disgregación porque ante semejante despliegue el grupo se dividió en dos, por un lado Madame y yo que acudimos a tomar un refrigerio ¡en una librería! (estos alemanes tienen claro donde poner la cultura...) y las otras dos miembros que aguantaron estoicamente hasta que apareciera el invitado de honor (supuestamente George Clooney y la realidad nadie la sabe porque se dieron por vencidas antes). Así, acabó el día, con un viaje en el metro y al hotel directamente para prepararse para el último gran día...

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domingo, 9 de septiembre de 2007

Un viaje por la historia: Berlín - Agosto del 2007 (día 2)

Amanece, que no es poco, en Berlín en agosto de 2007 y al descorrer las cortinas de la habitación del hotel la luz entra a raudales en la habitación. Espera aun bonito día de marchas y contramarchas por la ciudad en busca de todos esos lugares que hacen a una ciudad irrepetible. Por ello, antes de salir, toca un frugal (que no brutal) desayuno en el buffet del hotel, uno de esos clásicos a base de fruta, salchichas, huevos y demás cosas que apetecen (o no) tras levantarse y encontrarse frente a un nuevo día.
La próxima parada debe ser AlexanderPlazt donde he de reencontrarme con el resto de la expedición para recorrer la ciudad...

Hace un buen día y me levantado con tiempo de sobras, así que en un alarde, no se sabe si de soberbia o de estupidez, voy a pasar del metro, que está al lado del hotel, y voy a recorrer el tramo que me separa de AlexanderPlaz andando.

Tras casi una horita andando, llego por fin a mi destino: AlexanderPlatz. He cruzado durante mi camino la frontera imaginaria que otrora separaba la Alemania del Este de la del Oeste mediante un muro de hormigón.

Tras una pequeña parada logística, puesto algunos miembros de la expedición no contaban con que no hiciera el calor que hace el España en verano lo que se tradujo en calcetines y un forro polar..., partimos hacia nuestra primera parada en el ciclo de viaje: La puerta de BranderBurgo.

Allí nos incorporamos a uno de esos tours gratuitos en los que, supuestamente, pagas lo que consideras justo, y te llevan de paseo por media ciudad contándote cosas sobre ella.
Tras optar por el recorrido clásico (descartamos el campo de concentración y la salida a Postdam - lástima) emprendimos una caminata con paradas de más de 3. El recorrido fue el siguiente:
- Puerta de Brandenburgo.
- Estribaciones del Reichtag y Tiergarten.
- Monumento del holocausto judío.

- El lugar donde se encontraba en 1945 el bunker de la cancillería del Reich (ahora es un triste aparcamiento así que hay que fiarse de la palabra del que te lo dice...).
- El ministerio de Transportes del Reich. Un edificio con la estética constructiva nacionalsocialista, que fue de lo poco que quedó en pie durante la guerra. Así que, los comunistas decidieron usarlo de edificio gubernamental y luego, tras encargarse de la transición tras la caída del muro acabó por convertirse en Ministerio de Hacienda...
- Parte del muro de Berlín con fotos y textos sobre diversos intentos de escapada e historias particulares.
- Un merecido descanso a base de refresco libre (que dejaban rellenar el vaso vamos...) nos permite entonces recuperar fuerzas.
- Tras el descanso, nos dirigimos hacia Gendarmenmarkt y Mohrenstrasse. Una bonita plaza, totalmente reconstruida según el original, que fue un monumento a los perseguidos por las políticas de intolerancia religiosa en Europa hace siglos...

- La BebelPlatz, el lugar donde se hizo la quema libros durante el régimen nacionalsocialista.

Aquí se ve el monumento que representa las estanterías vacías, en otros tiempos llenas de libros del arte degenerado...

- La siguiente parada es el monumento a las víctimas de la guerra y la intolerancia, sea del signo que fuere en el que fuera cuartel de la guardia y que ahora alberga la escultura "Madre con su hijo muerto" de Käthe Kollwizt.

- La última parada fue, como no, la isla de los museos. Un bonito lugar donde se juntan algunos de los grandes museos de la ciudad como el de Pérgamo o el egipcio de los que luego oiremos hablar.

En general el recorrido es bastante ajustado y las explicaciones muy floridas (con algunos errores de todo tipo pero aceptable en general). La principal pega que se le puede achacar es quizás el exceso cometido sobre el tema de tolerancia o no tolerancia en la historia de la ciudad. Cierto es que a lo largo de la historia se han cometido abusos (quien esté libre de culpa que tire la primera piedra) pero también es cierto que esto llega en ocasiones a ser excesivo y el tema pasa a ser un tanto cargante. Pero hay opiniones para todo.
Lo cierto es que, tras este recorrido por Berlín todavía teníamos ganas de más, así que acudimos a la torre de la televisión en AlexanderPlatz. Allí, con una fantástica panorámica de la ciudad tomamos un pequeño refrigerio mientras la plataforma de la torre daba vueltas para permitirnos contemplar toda la ciudad sin movernos del sitio. La vista es de lo más recomendable.
Tras bajar de las alturas decidimos que no era todavía suficiente y, camino del Reichstag, detuvimos nuestros pasos en la Catedral del Berlin donde Madame Bovari y Macarena nos dejaron tirados. Así que, a subir escaleras para ver la catedral desde arriba y una vista de la isla de los museos en primer plano...

Y ya finalmente, para rematar el día, que mejor que una vista nocturna de Berlin desde lo alto de la cúpula de Reichstag. Esa obra arquitectónica de Sir Norman Foster que recorta los cielos de Berlín y que se ha convertido ya en una de los símbolos de la ciudad. Un lugar que merece la pena visitar y que, dependiendo de cuando se vaya, llevará más o menos tiempo de espera en un cola. Es todo un placer contemplar Berlín de noche recortando el perfil en el horizonte desde el techo del parlamento. Una guinda en el pastel del día en cuanto a visitas.

Hay que ver que diferencia de como estaba en el 45...

El día se había acabado así que, tras dejar al resto del grupo en el autobús 100 (de lo más famoso de la ciudad...) me di un bonito paseo hasta el hotel donde habría de aguardarme un merecido y reparador descanso que me preparara para el día siguiente, que también prometía lo suyo...
To be continued...

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miércoles, 5 de septiembre de 2007

Un viaje por la historia: Berlín - Agosto del 2007 (día 1)


Pocas veces uno tiene la oportunidad de pasear alegremente por más de un siglo de historia. A veces viva, en ocasiones destruida, triunfal o derrotada, revolucionaria o reaccionaria, Berlín sigue siendo Berlín.

Esta es una pequeña crónica de los viajes de dos de los blogueros aquí presentes... Madame Bovari y Mister Dark historian (servidor). Lo pondré en varias tandas para darle más emoción y si me olvido de algo, que será lo más probable, espero que Madame me eche un cable. Pido disculpas de antemano por mi carencia del más mínimo sentido literario, las torpes licencias artísticas que me tomaré y mi pobre y pésimo lenguaje.

Así que, sin más demora, les dejo con las crónicas de un viaje anunciado: Berlín Tour 2007.

Esta historia comienza como todas, o al menos todas aquellas que merecen la pena (hay compañeras de viaje que opinan que si la historia acaba mal no es digna de tal honor), en un bonito y soleado día, de agosto 2007 en este caso.

Mis estimadas, y nunca bien ponderadas, compañeras de viaje partieron de Vigo por vía aérea al mediodía para llegar a Madrid ya entrada la tarde donde yo mismo me uní a la expedición. Omitiré en este punto los escabrosos detalles relativos a la normativa europea de seguridad aérea por considerarlos de todo punto inoportunos en este momento...


Una bonita vista de la T4 por pura y simple afición...

Tras casi 3 horas de viaje en avión, un bonito A320 (poniendo estas cosas se me saltan las lagrimillas...), como el de la foto siguiente, llegamos a uno de los 3aeropuertos de Berlín, el aeropuerto Tegel (TXL para los amigos del gremio) que está más o menos cerca de la ciudad. Este último hecho hará que lo cierren en el 2011 pero para la historia quedará que por él circularon parte de las mercancías que llegaron a Berlín a través del puente aéreo así como, incluso antes, los primeros campos de vuelo para dirigibles...


Un precioso A320 de Iberia...


Y, como no, un recuerdo del puente aéreo...

Lo cierto es que, entre un ligero retraso del avión y la duración del propio vuelo nos plantamos en los respectivos hoteles casi a las 23. (Eso lo clavé cuando llamé ese mismo día diciendo que llegaríamos tarde por si las moscas...). Eso sí, la taxista, una amable berlinesa (del oeste, y no que nadie lo dude), nos fue mostrando aquellos lugares como si de una visita turística se tratara.



Entre el cansancio del viaje, dejarlo todo tirado por habitación, etc, dieron las mil así que ese día acabó allí mismo.

To be continued...

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miércoles, 18 de julio de 2007

Otro tipo de turismo es posible.

Conocí a P.G.M. cuando ambos comenzábamos nuestra vida universitaria. Coincidimos en la misma residencia de estudiantes. Los dos tímidos; él de espíritu soñador y aventurero, aunque en la práctica bastante remolón. Por aquel entonces iniciaba su lucha por conseguir que cuerpo y alma unificasen criterios.

Catorce años después P.G.M. es funcionario. Está de vacaciones en centroamérica. Como no podía ser de otra forma, no está en ningún sitio parecido a Cancún o Punta Cana. Mejor que explicaros yo lo que hace o donde está, os transcribo unas líneas del pequeño diario de viaje que va enviando por e-mail a sus amistades.

9 Julio

Comenzó el trabajo. Nada más llegar a Pueblonuevo (Esteli) nos montanos en la tina de una camioneta y monte arriba por pistas de tierra hasta llegar a la comunidad del Colorado donde estuvimos pintando una escuela. En el recibimiento que nos hicieron dijeron: "No tenemos bienes materiales pero somos ricos en sueños y esperanzas". Cierto y también son ricos en dignidad.
Al volver a Pueblonuevo se ha ido la luz. Todos los días tienen cortes de 8 horas. Nos duchamos a la luz de linternas. Y cenamos fantásticamente a la luz de las velas.

10 Julio

El corte de luz es por la mañana, tendremos luz por la noche. Volvemos al monte, visitamos fincas de campesinos, nos explican todo, nos cuentan sus problemas y sus vidas. Vemos la austeridad obligada en la que viven. Sentimos su amabilidad sin condiciones.

11 Julio

No hay espejos, no tenemos espejos en el hotel. Me lo han dicho las chicas, no me había dado cuenta.
Vamos a San Juan de Limay donde pintamos una oficina de la UNAG (Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos).
Fredy nos invita a montar a caballo; es un lider local de la UNAG que nos acompaña. Su padre combatió al lado de Sandino. El es sandinista, sobrevivió a la guerra contra la Contra y participó en las campañas de alfabetización. A los 16 años combatía y ya era padre. Como casi todos aquí tiene en la mirada triste esperanza.

Otro tipo de turismo es posible. ¡Gracias P.G.M.!

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viernes, 1 de junio de 2007

Danza y arquitectura.




En nuestra reciente visita a Praga nos llamó la antención, entre otras cosas, este edificio. Aparece a la orilla del río Moldava, cuando uno trata de escapar un poco del tinglado turístico de la zona vieja de la ciudad.

Comunmente se conoce como el edificio "Ginger & Fred".

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