martes, 12 de febrero de 2008

La gente en masa: ¿m.c.d. o m.c.m.?.

Quién más quien menos oiría alguna vez hablar del máximo común divisor (m.c.d.) y del mínimo común multiplo (m.c.m.) de un grupo de números.

Si al dividir un número entero n entre otro d nos da de nuevo un número entero, entonces se dice que d es un divisor de n ó que n es un múltiplo de d.

El máximo común divisor de un grupo de números es el mayor de los divisores comunes a todos ellos. Para calcularlo, se descomponen los números en sus factores primos y se escogen sólo los comunes con el menor exponente.

El mínimo común múltiplo de un grupo de números es el menor de los múltiplos comunes a todos ellos. Ahora, para calcularlo, se descomponen los números en sus factores primos y se escogen los comunes y no comunes con el mayor exponente.

Apliquemos esto a un grupo de individuos. ¿Cuáles serán las cualidades de la entidad formada por todos ellos?.


Si seguimos la regla del máximo común divisor, las cualidades del grupo serían las comunes a todos sus miembros en su menor grado.

Si seguimos la regla del mínimo común múltiplo, las cualidades del grupo serían las comunes y no comunes a todos sus miembros en su mayor grado.

Por desgracia creo que lo que suele imperar es el máximo común divisor. La gente en masa tiende a dar rienda suelta a sus instintos, que en definitiva son las cualidades que con toda seguridad son comunes a todo ser humano.

Esta reflexión, contada de otra manera más brillante, se la leí hace poco a Javier Marías y me pareció bastante atinada.

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domingo, 3 de febrero de 2008

Punto muerto

Parece que nadie escribe nada. Esto me lleva a pensar que este blog ha perdido el interés que tenía inicialmente. Por lo que he abierto una encuesta para que los usuarios (en el dudoso caso de que existan) decidan que hacer con este blog...
Hasta aquí hemos llegado y así se lo hemos contado. ¿Es así el final...?

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miércoles, 16 de enero de 2008

Sin palabras


Esta es una imagen de un cartel de publicidad real, obtenida ayer mismo. Los comentarios los pones tú...

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lunes, 14 de enero de 2008

Una reflexión sobre el pensamiento único

Poema "Cuando los nazis vinieron...", que trata acerca de las consecuencias de no resistir las tiranías en los primeros intentos de su establecimiento. El orden exacto de los grupos y las palabras están sujetas a disputa, ya que existen muchas versiones, la mayoría transmitidas oralmente. Martín Niemöller, su autor, menciona que no se trataba originalmente de un poema, sino de un sermón en la semana santa de 1946 en Kaiserslautern, Alemania “¿Qué hubiera dicho Jesucristo?”.

Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.

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domingo, 13 de enero de 2008

Insesateces varias

Me enterado en las noticias de que nuestros políticos se han embarcado nuevamente en el tren de la insensatez que tiene como estación de término las elecciones. Acostumbrados como estamos a escuchar promesas absurdas que no se van a cumplir pero que se hacen de cara a la galería ya ni siquiera prestamos atención a los programas electorales porque los han convertido en papel mojado.

Pero hace unos días que no salgo de mi estupefacción. Resulta que hay un partido político en este país, que como todos los demás alardea de demócrata pero olvidándose que uno de los principios de la democracia es la igualdad, que propone una idea realmente novedosa... A saber... la reducción del IRPF para las mujeres trabajadoras... Ante lo cual yo, que soy hombre y hago el mismo trabajo que podría hacer una mujer cobrando lo mismo, me pregunto porque he de cobrar 1000 euros menos al año por ser hombre. Pero más impresionado me quedo al ver que los periodistas dan la noticia como si nada. ¿Y si la propuesta hubiera sido en sentido contrario...?

Como ya advertí hace tiempo, hemos entrado en una vorágine de insensateces autoritarias para las cuales la discriminación positiva es un valor y no una burda degeneración del fundamental principio de la democracia: la igualdad. Se comenzó con pequeñas cosas como las pruebas físicas de acceso al ejército, cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, bomberos, etc. Y digo degeneración porque si supone que ambos, hombre y mujeres, han de hacer el mismo trabajo y que las pruebas de selección miden la capacitación de los aspirantes para el puesto, rebajar estas pruebas a determinado grupo conlleva un grave quebranto del concepto de igualdad porque si el trabajo es el mismo los requerimientos han de ser iguales. La cosa se comenzó a poner grave cuando alguna lumbrera decidió que los hombres somos todos unos maltratadores y que, por supuesto, el principio de presunción de inocencia no nos es aplicable. Así que, sin pretender negar el problema de violencia generalizada que vivimos, y no sólo en el ámbito doméstico o contra la mujer, me parece una verdadera barbaridad suponer que el hombre es un bárbaro violento y la mujer una pobre víctima y, además, darle a este supuesto rango de ley.

Lo mejor de todo es que el resto de opciones políticas comparten esta vía. Claro que, como casi siempre, la culpa es toda nuestra... Porque todo el mundo sabe que las mujeres votan todas por su sexo y nosotros... al que apoye a nuestro equipo de fútbol favorito. Sólo me resta sentarme a esperar qué será lo próximo y echar cuentas de cuando llegará el día en que nos confinen a los hombres en campos de concentración para evitar nuestra perniciosa influencia en un perfecto y femenino mundo.

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